lunes, 23 de julio de 2012

Se va la voz de Eurovisión (Noticia)



Fallece a los 75 años el popular presentador José Luis Uribarri

Por: Carmen Pérez-Lanzac. 
Diario El País (España). 23/07/12

No es muy original decir que José Luis Uribarri era la voz de Eurovisión. Pero será por esa faceta por la que más se recordará a este veterano presentador de Televisión Española coqueto y enérgico, sin pelos en la lengua y con tremenda voz radiofónica. “Eurovision ha sido mi cordón umbilical con la audiencia”, reconocía él mismo. Aceptaba de buen grado la etiqueta. Aunque ponía los puntos sobre las íes cuando se daba el caso. No en vano, estuvo al frente de decenas de programas e incluso llegó a director de relaciones públicas de la cadena. Su mayor éxito fue Aplauso, que estuvo en antena entre 1978 y 1983 y le valió el premio Ondas.

Uribarri nació en Ávila el año en que estallaba la Guerra Civil (“llegué al mundo con el rumor nada pacífico de un bombardeo de fondo”, contaba en 1975 durante una entrevista a ABC). Hijo de abogado y ama de casa, fue el cuarto de cinco hermanos. Se crio en Madrid, aunque estudió el Bachiller interno en Los Maristas de Segovia y Palencia. Empezó Derecho, pero pronto lo dejó atraído por los micrófonos. Decía que la pasión le venía de la infancia. Así que compaginó los estudios de radio con su trabajo en un banco y en una compañía de seguros. A los 20 años, debutaba al fin como presentador en Radio Juventud.

La primera vez que Eurovisión se cruzó en su camino lo hizo a lo grande. Era 1969. La edición anterior la había ganado Massiel, así que España era la orgullosa anfitriona del concurso, en el que no escatimó gastos para mostrarse al mundo. El Teatro Real acogió el evento. Y volvió a ganar España (empatada con otros tres países) con el Vivo cantando de Salomé.


Eran otros tiempos. Uribarri vivió la decadencia del festival en directo. Él presentó o hizo de comentarista del concurso en más de 20 ocasiones, incluido el torbellino de Rosa de España, la granadina salida de Operación Triunfo. Llevaba cuatro años apartado –a regañadientes- de la tarea cuando en 2008, en pleno fenómeno Chiki chiki, Televisión Española volvió a tirar de él haciendo de Uribarri el hombre más feliz del mundo. Y allá que se fue a Belgrado a retransmitir con humor y algo de retranca la suerte de aquel músico de pega que nos representó para regocijo patrio.

Al locutor, que habría cumplido 76 años el próximo 9 de agosto, le gustaba el festival de Eurovisión. Lo vivía con la ilusión de un niño. Disfrutaba con las actuaciones y acudía a los ensayos con un maletín lleno de folios en los que tomaba frenéticas notas de los concursantes con una bonita letra de estudiante de Los Maristas (como él mismo presumía). También llevaba consigo un mapa, herramienta sin duda utilísima para no perderse en la creciente lluvia de países participantes. Los aciertos y vaticinios en los votos de un confiado Uribarri acompañarán muchos años nuestra memoria colectiva. Desde luego hacían más llevaderos los chascos que en las últimas décadas nos ha hecho sufrir el festival. No hay que darle importancia, nos diría Uribarri. Él no se la daba: "Los países del Este están viviendo con Eurovisión lo que vivimos nosotros en los sesenta. Para ellos es el no va más, su plataforma turística y promocional. Nosotros ya no pintamos nada", decía en una entrevista en pleno circo Chikilicuatre.

Recientemente, Uribarri (que se casó dos veces y tuvo tres hijas), se había puesto al frente de un programa de cine español de la cadena 13TV, ‘Nuestro cine’, en el que hacía entregadas entrevistas a personajes míticos de la farándula patria como Joselito o Rául Sénder. Grabó el último programa el pasado 12 de julio, con un especial sobre la película Los guardiamarinas y entrevista a Manuel Zarzo. Poco después, el presentador era ingresado en el hospital Montepríncipe por una dolencia renal. La tarde del 18 de julio, sufría un derrame cerebral masivo del que ha fallecido, informa EFE.

Se va uno de los presentadores históricos de TVE. Uno de esos rostros que varias generaciones de españoles han visto envejecer en sus pantallas. Quedan para el recuerdo sus lecciones como oráculo Eurovisivo. Y su carismática voz, que él mismo describía de esta suerte: “Bastante bien modulada, con timbre abaritonado y con una dicción y vocalización buenas”.


Fuente consultada:
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/07/23/television/1343047900_775903.html


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